Boletin no. 1584



La separación de residuos sólidos urbanos (RSU) desde casa es una acción solidaria con nuestro medio ambiente: Semahn



***La correcta separación de RSU puede ponerse en práctica desde el hogar.


El ser humano tiene la necesidad de adquirir bienes y servicios que la naturaleza provee para satisfacer necesidades básicas; sin embargo, como resultado de estas actividades y necesidades humanas se generan residuos, la cantidad de estos varía dependiendo los hábitos de consumo de cada individuo y la afectación al medio ambiente tendrá relación con el manejo que se le dé desde su generación. 

Si clasificamos a los residuos de acuerdo a sus componentes desde su generación, estos seguirían siendo “residuos sólidos”, los cuales según la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos, son aquellos materiales o productos que se encuentran en estado sólido y son desechados por su propietario, y estos pueden ser aptos para ser valorizados, recibir un tratamiento o debe ser dispuesto final y adecuadamente (LGPGIR, 2015). 

Esto quiere decir que, seguirían teniendo un valor y pueden ser reutilizados para actividades escolares, manualidades, decoraciones etc., incorporándolos a la cadena de producción como materia prima para su reciclaje o darle disposición final adecuada en caso de que ya no puedan ser aprovechados.

Podemos clasificar los RSU que generamos en: 

Orgánicos: son los restos de los productos provenientes de seres vivos, que al descomponerse vuelven a formar parte de la tierra, tales como: las sobras y cáscaras de frutas y verduras, restos de podas de árboles, pastos, hierbas, residuos de café, restos de comida, etc.

Inorgánicos: todos aquellos residuos que tardan mucho tiempo en degradarse y no se reintegran tan fácilmente al medioambiente, como: vidrio, plásticos, tela, metal, etc.

Sanitarios: todos aquellos materiales que se generan a partir de actividades de limpieza personal y cuidados de la salud dentro de casa y no pueden ser valorizados, como los que se obtienen en el sanitario o resultado de curaciones o limpieza doméstica.


Con los residuos orgánicos que generamos podemos elaborar composta en casa para abonar tus plantas, solo tienes que utilizar aquellos residuos que son factibles al compostaje. Son composteables: restos y cáscaras de frutas y verduras, cascaron de huevo, ceniza de madera, restos y podas de jardinería, restos de café o té. Son No Composteables: huesos, carne, papel y o servilletas, restos de pan, sobrantes de alimentos procesados, restos de comidas preparadas.

En el caso de los residuos inorgánicos, la mayoría pueden ser reciclados o reutilizados en la cadena de producción y consumo; para ello, es necesario realizar su separación de acuerdo a su composición y así poder reducir la cantidad de residuos que se disponen finalmente en basureros y rellenos sanitarios. 

Entrega los materiales previamente clasificados a recolectores para su reciclaje, por ejemplo: Papel y cartón, Plásticos, Metal, Vidrio y Textiles.

Para reducir la generación de residuos sólidos urbanos podemos: Comprar en establecimientos pequeños y apoya el comercio local; Consumir alimentos frescos y no procesados, evita aquellos productos con excesivo empaque o embalaje; Ser consumidores responsables y preferir usar canastas y bolsas de mandado reutilizables.

Reutilizar al máximo los artículos o productos antes de deshacerte de ellos, darle otros usos a los objetos que adquirimos para alargar su tiempo de vida y evitar que se conviertan en desechos rápidamente.
Apoyar el reciclaje separando los residuos sólidos que generamos, entregar los residuos clasificados con personas recolectores o directamente a empresas recicladoras tus productos clasificados.
¡Esto es sencillo, solo falta que seas tú quien realice el cambio!

 

Volver